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Una sabrosa variación de la clásica receta de carne

Es una de las recetas clásicas de la gastronomía mundial. El solomillo Wellington consiste en un buen trozo de carne, previamente marcado en una sartén para conservar todos sus jugos, una duxelle de setas (setas salteadas con chalota picada) y, en ocasiones, foie gras de pato, dependiendo de la receta. Después, se envuelve todo en una lámina de hojaldre y se cuece en el horno para que la carne tenga su punto adecuado y el hojaldre se vuelva crujiente.

Pero hay más. Esta elaboración que tanto gustaba al militar británico Arthur Wellesley, primer duque de Wellington y de quien toma su nombre, se emplea para carnes o pescados. Así, podrás encontrar esta receta elaborada con cordero, lomo de cerdo o salmón.

Este pescado se rellena de espinacas salteadas con una cremosa bechamel preparada a fuego lento. No olvides añadir un toque de nuez moscada para que el resultado sea exquisito.

Enciende el horno y descorcha una botella de vino blanco junto a una S.Pellegrino para disfrutar de esta receta que nunca olvidarás.

Salmón Wellington
Salmón Wellington
Ingredientes para 4 raciones

1 lomo de salmón de 400 g
200 g de espinacas cortadas congeladas
25 g de mantequilla
35 g de harina de trigo
250 ml de leche
1 huevo
Sal
Pimienta negra molida
Nuez moscada
Elaboración paso a paso

Calentar la mantequilla en una sartén y dorar la harina. Incorporar las espinacas, previamente descongeladas, bien escurridas y picadas. Remover hasta obtener una masa homogénea.
Añadir la leche, poco a poco, y remover sin parar para que se incorpore a la mezcla de espinacas y harina.
Cocer durante 15 minutos a fuego suave. Ajustar el punto de sal, pimienta y nuez moscada antes de retirar del fuego y dejar enfriar.
Retirar la piel del salmón y, si las hubiera, también las espinas. Cortar por la mitad, girar una de las mitades 90º y colocar junto a la otra para formar un rectángulo aproximado. Salpimentar.
Cortar la masa de hojaldre por la mitad y, de una de ellas, cortar una tira de aproximadamente un centímetro.
Colocar la pieza de hojaldre más pequeña sobre una bandeja de horno cubierta con papel sulfurizado (papel de horno) y, sobre ella, el salmón y la crema de espinacas.
Pincelar el contorno del hojaldre con huevo batido y colocar encima la otra mitad de hojaldre. Presionar los bordes para sellar y recortar para igualar.
Pincelar toda la superficie con huevo batido, decorar con hojas de hojaldre que haremos con la tira que tenemos reservada y volver a pincelar con huevo.
Hacer un agujero en el centro de la masa.
 Cocer el hojaldre en el horno, precalentado a 210ºC, unos 25 minutos.

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